
Como en todo escrito, las personas que lo lean podrán llevar los poemas a su terreno y dejarse llevar por su propia interpretación, que esa es la magia de la lectura y sin más pretensión que redimir quizás mis pecados, mis filias y mis fobias, en resumen mi yo poético que emerge sin que pueda evitarlo y de hecho no he querido esquivar de ninguna manera.
He tenido la grandísima suerte de contar con un prologuista de excepción, Rafael Arenas García quien de manera generosa y acogedora ha contribuido en mi poemario de manera excepcional con un prólogo precioso que en si mismo merece la pena leer.

También tengo que agradecer a la gran artista Lola Galanes y amiga desde la infancia el fantástico diseño de la portada y contraportada de Eróticos desvaríos dotando al libro de una fuerza singular y asombrosa.
El libro se lo dedico a mi padre quien me llenó desde que nací de poesía y de amor por ella. Los recuerdos de mi infancia están plagados de su voz recitando por la casa a Lorca, a Alberti, a los hermanos Machado y otros muchos, hecho que sin duda ha marcado nuestras vidas, la de mi hermana y la mía de manera patente.